Shopify acaba de hacer sus tiendas hasta 29% más rápidas. Sin que las marcas tengan que hacer nada


La última optimización de Shopify demuestra una de las ventajas menos visibles —pero más importantes— de operar sobre una plataforma de ecommerce que evoluciona constantemente.

La velocidad de un ecommerce importa.

Cada segundo que demora una página en responder afecta la experiencia del usuario, especialmente en mobile. Por eso, durante años las marcas han invertido en optimización de código, infraestructura, caché, imágenes, servidores y arquitectura para intentar reducir cada milisegundo posible.

Shopify acaba de introducir una mejora que ataca el problema desde otro lugar: su propia infraestructura de renderizado.

Y el resultado es significativo.

En tiendas construidas utilizando Liquid, Shopify logró reducir aproximadamente 29% el Time to First Byte (TTFB) en p75 y 21% en p90. También se observaron mejoras de entre 2% y 6% en métricas visibles para el usuario como First Contentful Paint (FCP) y Largest Contentful Paint (LCP). eCommerce Fastlane

Pero quizás lo más interesante no sea el 29%.

Es que las marcas no tuvieron que hacer nada para recibir esta mejora.

¿Qué cambió Shopify?

Cuando visitas una tienda Shopify construida con Liquid, Shopify procesa el template en sus servidores antes de enviar el HTML al navegador.

Tradicionalmente, parte de ese proceso debía completarse antes de comenzar a entregar la página.

Shopify modificó esa arquitectura.

Ahora la plataforma puede renderizar el contenido inicial del layout hasta content_for_header y comenzar a enviarlo inmediatamente al navegador, mientras el resto de la página continúa procesándose.

En términos simples:

el navegador puede empezar a recibir la tienda antes de que Shopify termine de construir toda la página.

El resultado es una reducción del tiempo que transcurre entre que el usuario solicita una página y comienza a recibir información desde el servidor. eCommerce Fastlane

¿Por qué importa el TTFB?

TTFB significa Time to First Byte.

Es el tiempo que pasa desde que un usuario solicita una página hasta que su navegador recibe el primer byte de información desde el servidor.

No representa por sí solo toda la velocidad percibida de una tienda, pero sí es el comienzo de la cadena.

Un servidor que responde antes permite que el navegador pueda empezar antes a procesar HTML, solicitar recursos y finalmente mostrar contenido.

Por eso Shopify también registró mejoras posteriores en métricas como FCP y LCP. eCommerce Fastlane

Y aquí hay una distinción importante:

29% menos TTFB no significa que toda la página cargue 29% más rápido.

Sería incorrecto comunicarlo de esa manera.

La mejora del 29% corresponde específicamente al TTFB medido por Shopify en p75. El impacto final depende además del theme, imágenes, JavaScript, aplicaciones instaladas y arquitectura de cada storefront.

La verdadera noticia no es el 29%

Para nosotros, hay algo más interesante detrás de esta actualización.

Cuando una empresa desarrolla su propia infraestructura de ecommerce —o trabaja sobre plataformas donde gran parte de la arquitectura debe mantenerse manualmente— mejorar el rendimiento suele convertirse en un proyecto.

Hay que diagnosticar.

Desarrollar.

Probar.

Desplegar.

Monitorear.

Y eventualmente volver a optimizar.

En una plataforma SaaS como Shopify ocurre algo diferente.

Shopify puede mejorar una capa de su infraestructura y esa mejora puede trasladarse automáticamente a miles de tiendas.

La marca no tuvo que contratar un proyecto.

El equipo de ecommerce no tuvo que solicitar un sprint.

El desarrollador no tuvo que modificar el theme.

La plataforma simplemente evolucionó.

Ese efecto acumulativo es una de las razones por las que consideramos que la elección de plataforma es una decisión mucho más importante que elegir simplemente dónde construir una tienda online.

Shopify mejora la plataforma. Pero el storefront sigue importando.

Hay, sin embargo, una segunda parte de la historia.

Que Shopify optimice su infraestructura no significa que todas las tiendas Shopify automáticamente tengan una excelente performance.

Un storefront puede seguir siendo lento por:

  • JavaScript excesivo, aplicaciones que agregan recursos innecesarios, imágenes mal optimizadas, Liquid ineficiente o loops innecesarios y una arquitectura de theme poco cuidada.

La propia documentación de Shopify recomienda, por ejemplo, evitar cálculos repetidos dentro de loops Liquid porque incrementan el tiempo de ejecución del servidor y terminan afectando métricas como TTFB, FCP y LCP. Shopify

Por eso hay dos capas diferentes de performance:

La infraestructura que Shopify optimiza constantemente.

y

El storefront que construimos encima de ella.

Una buena tienda necesita ambas.

Por qué en Cluster seguimos apostando por Liquid

Durante los últimos años hubo una fuerte conversación alrededor del comercio headless.

React, Next.js, Hydrogen y arquitecturas completamente desacopladas prometían experiencias extremadamente rápidas y flexibles.

Y siguen siendo herramientas extraordinarias cuando el proyecto realmente las necesita.

Pero headless no debería ser una decisión automática simplemente para conseguir performance.

Un storefront Shopify 2.0 correctamente construido en Liquid puede ofrecer excelente rendimiento mientras mantiene una ventaja operativa enorme: el equipo comercial puede administrar secciones, contenidos y merchandising directamente desde Shopify.

Eso reduce dependencia técnica y complejidad.

De hecho, Shopify Online Store 2.0 expandió precisamente este modelo mediante templates JSON y secciones configurables en más tipos de páginas, permitiendo que los merchants tengan mayor control desde el Theme Editor. Moon Impact

En Cluster trabajamos justamente bajo esa filosofía: desarrollar themes Shopify personalizados o adaptar themes existentes buscando maximizar conversión, manteniendo Liquid y Shopify 2.0 como parte central de la arquitectura cuando el proyecto lo permite. Cluster — Shopify Exclusive Age…

Performance no es solamente velocidad

Para una marca, el objetivo final no debería ser obtener el mejor número posible en una herramienta de performance.

El objetivo es construir una experiencia que ayude al usuario a comprar.

Eso significa equilibrar:

Performance + UX + conversión + identidad de marca + facilidad de operación.

Una tienda extremadamente rápida que no explica correctamente el producto puede convertir mal.

Una tienda visualmente espectacular cargada de JavaScript puede sentirse lenta.

Y una tienda técnicamente perfecta que requiere un desarrollador para cambiar cada banner genera fricción operativa.

La arquitectura correcta busca equilibrar las cuatro cosas.

Una plataforma que mejora mientras tu negocio sigue vendiendo

Esta optimización de Liquid probablemente pasará desapercibida para la mayoría de los consumidores.

Y precisamente ahí está lo interesante.

Un cliente nunca va a entrar a una tienda y decir:

"Qué buen TTFB tiene este ecommerce."

Simplemente sentirá que responde rápido.

Mientras tanto, detrás de esa experiencia, Shopify continúa modificando infraestructura, APIs, checkout, herramientas de desarrollo y storefront para mejorar la plataforma sobre la que funcionan millones de experiencias de comercio.

Para una empresa evaluando dónde construir su ecommerce, esa capacidad tiene valor.

Porque la tecnología que eliges hoy no solamente determina lo que tu tienda puede hacer hoy.

También determina qué tan rápido puede evolucionar mañana.


Sobre Cluster

En Cluster diseñamos, desarrollamos y optimizamos tiendas Shopify para marcas que buscan crecer en Latinoamérica y otros mercados. Trabajamos desde el storefront y la experiencia de usuario hasta integraciones con ERP, inventarios, facturación, pagos y operadores logísticos. Cluster — Shopify Exclusive Age…

Somos una agencia especializada en ecommerce y Shopify, con experiencia en migraciones desde plataformas como VTEX y Magento hacia Shopify y Shopify Plus.

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